Vecinos señalaron que el problema de las inundaciones en estas zonas se debe principalmente a la falta de desazolve.
Por: Ismael Rojas Cuellar / www.muraleducativo.com
Las lluvias volvieron a convertir calles de Cuautlancingo y Coronango en auténticos ríos, dejando una pregunta sobre la mesa: ¿qué están haciendo los gobiernos municipales para evitar que las mismas zonas vuelvan a inundarse cada temporada?
En San Francisco Ocotlán, Coronango, las calles de Las Flores, Benito Juárez e Ignacio Zaragoza registraron fuertes acumulaciones de agua, mientras que los puentes Los Ángeles y de la calle Durango quedaron prácticamente cubiertos. Vecinos señalaron que el problema está relacionado con la falta de desazolve.
La situación se repitió en Sanctorum, Cuautlancingo, donde la avenida México y la zona de Cuatro Caminos también quedaron anegadas, obligando a los automovilistas a disminuir la velocidad y buscar alternativas para evitar quedar atrapados.
Y el problema no es nuevo. En meses anteriores, las mismas zonas han registrado afectaciones durante las lluvias, particularmente vialidades de San Francisco Ocotlán y puntos de Cuautlancingo. Incluso en julio, vecinos de Coronango reportaron inundaciones recurrentes en calles como Benito Juárez y Zaragoza.
El reclamo de fondo no es únicamente por la intensidad de la lluvia, sino por la falta de soluciones preventivas. Si cada tormenta vuelve a provocar los mismos encharcamientos, cierres y complicaciones para los automovilistas, queda en evidencia que el mantenimiento de drenajes y el desazolve siguen siendo una tarea pendiente.
Mientras los conductores buscan rutas alternas y los vecinos vuelven a enfrentar calles inundadas, Cuautlancingo y Coronango siguen reaccionando a las lluvias en lugar de resolver de fondo los puntos que año con año se convierten en zonas de riesgo.












