De acuerdo con los afectados, el evento contemplaba hasta 800 personas y se esperaba la asistencia de alrededor de 700 graduados y familiares.
Por: Ismael Rojas Cuellar / www.muraleducativo.com
La fiesta que debía cerrar años de estudios terminó convertida en un problema para los alumnos de Psicología de la BUAP. La empresa NURAH Graduaciones canceló de último momento el festejo programado para este sábado 8 de agosto y ahora los estudiantes exigen recuperar su dinero.
De acuerdo con los afectados, el evento contemplaba hasta 800 personas y se esperaba la asistencia de alrededor de 700 graduados y familiares. El monto comprometido rondaría un millón 88 mil pesos, por lo que la principal preocupación de los jóvenes es qué ocurrirá con los recursos que ya fueron entregados.
Al menos 158 estudiantes de la generación aportaron mil 360 pesos cada uno para contratar el paquete de graduación, lo que representa más de 214 mil pesos únicamente en aportaciones directas de los alumnos. El resto corresponde a los pagos contemplados para familiares e invitados dentro de la celebración.
La fiesta estaba programada para comenzar con una misa en la Catedral de Puebla y posteriormente continuar en Hacienda El Jagüey, en Cholula.
Sin embargo, la noche del viernes 7 de agosto, prácticamente a unas horas del evento, el comité de graduación informó a los estudiantes que NURAH ya no podría realizar la celebración.
La empresa atribuyó la suspensión a una emergencia médica del responsable de la operación y seguridad alimentaria del evento y planteó reprogramar la fiesta entre siete y 15 días.
NURAH aseguró a los estudiantes que no perderían su dinero y que el contrato continuaría vigente bajo las mismas condiciones, con el mismo paquete, lugar, mesas e invitados.
Pero los graduados rechazaron la propuesta y exigieron la devolución de sus recursos, al señalar que la cancelación de último momento terminó con la confianza que tenían en la empresa.
La molestia aumentó luego de que los propios estudiantes buscaran información sobre los servicios contratados. Según su versión, al comunicarse con la Catedral fueron informados de que el servicio religioso no había sido liquidado y que desde días antes no tenían comunicación con la persona que había realizado la reservación.
A esto se suma que Hacienda El Jagüey se deslindó de la organización del evento y señaló que únicamente rentó sus instalaciones a NURAH. El inmueble también informó que la renta no había sido liquidada completamente cuando la empresa notificó la suspensión.
Y el caso no llega solo. NURAH ya había sido señalada anteriormente por estudiantes de otras instituciones por presuntos incumplimientos en servicios de graduación, incluido un caso denunciado por alumnos de la UMAD en junio pasado. También existen señalamientos previos de estudiantes de la BUAP.
Hasta ahora, los afectados aseguran que no cuentan con un mecanismo concreto para recuperar su dinero y exigen que la empresa transparente qué ocurrió con los recursos entregados y cómo pretende responder.
La fiesta puede reprogramarse, pero la confianza no. Cerca de 700 personas tenían previsto celebrar una graduación y ahora los estudiantes están preocupados por más de un millón de pesos comprometidos. NURAH tendrá que pasar del comunicado a los hechos y explicar dónde está el dinero, cuándo lo devolverá o cómo garantizará que los alumnos no terminen pagando por una fiesta que nunca se realizó en la fecha contratada.












