
El gobernador, Alejandro Armenta pidió a la Secretaría de Gobernación organizará una asamblea ciudadana para que los habitantes decidan si el proyecto se mantiene en ese terreno o se busca otra ubicación.
Por: Ricardo Carmona / Ismael Rojas / www.muraleducativo.com
El rechazo ciudadano a la construcción de la Universidad Nacional Rosario Castellanos en Cuautlancingo escaló hasta el gobierno estatal, luego de que la administración de Omar Muñoz Alfaro no lograra desactivar la inconformidad de algunos vecinos en los campos Xelhua, dentro de la Reserva Territorial Quetzalcóatl.
Ante la inconformidad, el gobernador Alejandro Armenta Mier suspendió el arranque de la obra y solicitó a la Secretaría de Gobernación Estatal que organice una asamblea ciudadana para que los habitantes decidan si el proyecto se mantiene en ese terreno o se busca otra ubicación.
Y es que tanto el gobierno del estado, como el del Ayuntamiento de Cuautlancingo, invitaron a los medios de comunicación y a los vecinos de la zona, “al inicio de la obra de construcción de la Universidad Nacional Rosario Castellanos”. La cual no se llevó a cabo, ante la inconformidad de un grupo de vecinos.
La protesta se registró en los campos Xelhua, donde habitantes se opusieron a que el predio sea utilizado para construir la nueva universidad, al considerar que se trata de un espacio verde y recreativo.
Por ello, al llegar a la sede del evento, el mandatario estatal, se acerco con un grupo de inconformes, para escuchar sus peticiones y planteo la posibilidad de buscar un terreno alternativo para construir la Universidad Nacional Rosario Castellanos, especializada en ciencias de la salud, en caso de que persista la inconformidad de habitantes de Cuautlancingo.
Armenta Mier aseguró que su administración dispone de 100 millones de pesos para comenzar la obra, la cual surgió por decreto el 23 de mayo de 2019 como un órgano desconcentrado de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México, durante la jefatura de Gobierno de Claudia Sheinbaum.
“Ya tenemos 100 millones de pesos disponibles el Gobierno del Estado para construir la Universidad Rosario Castellanos de la Salud para doctores y enfermeros”, afirmó Alejandro Armenta Mier.
Precisó que, si la mayoría de las y los ciudadanos está de acuerdo con el proyecto en ese terreno, la obra se llevará a cabo en el sitio previsto, siempre que no exista afectación.
“Hacemos la asamblea para legitimar y que no haya problema de inconformidad, porque nosotros lo que queremos es servirles”. Con esta medida, la administración estatal busca que la decisión sobre el proyecto educativo tenga el respaldo de la comunidad.
“Si no la hacemos aquí y si no, buscamos otro terreno, para que no haya problema”, expresó Armenta, al referirse a la posibilidad de modificar la ubicación de la institución. Y también pidió evitar que el proyecto educativo se convierta en motivo de confrontación entre las autoridades y la comunidad.











