
Algunos despidos se justificarían por presuntas faltas o falta de comprobantes, mientras que los empleados esperan que la empresa cumpla con el pago correspondiente.
Por: Ismael Rojas Cuellar / www.muraleducativo.com
Los recortes de personal en Forvia, proveedora de la industria automotriz en Puebla, continúan en distintos turnos, incluidos los horarios diurnos y nocturnos. Empleados despedidos cuestionan la falta de comunicación y respaldo de Iván Efraín González Buendía, dirigente sindical de la CROC, ante las bajas registradas en la compañía.
Entre los afectados habría trabajadores con varios años de antigüedad. Algunos despidos se justificarían por presuntas faltas o falta de comprobantes, mientras que los empleados esperan que la empresa cumpla con el pago correspondiente y las condiciones acordadas para su salida.
Aunque no existe una cifra oficial sobre los recortes recientes, estimaciones preliminares apuntan a más de mil trabajadores afectados. El número aún requiere confirmación, al igual que las causas y los criterios utilizados para determinar las bajas.
Uno de los principales cuestionamientos se dirige a González Buendía, debido a que, según los señalamientos, no hubo acercamiento oportuno con los empleados despedidos ni información clara sobre el proceso. También persisten dudas sobre una posible negociación entre la empresa y la representación sindical, así como sobre las condiciones en que se habría realizado.
La situación ocurre en medio de los ajustes de la industria automotriz en Puebla. En meses recientes se informó sobre recortes en siete empresas proveedoras vinculadas a Volkswagen de México, con alrededor de 650 despidos en conjunto, en un contexto marcado por cambios en la producción de los modelos Jetta y Tiguan y la eliminación de un turno en la planta de Cuautlancingo. Sin embargo, falta confirmar cuántas de esas bajas corresponden específicamente a Forvia.
La compañía ya había enfrentado un proceso similar en 2025. En marzo de ese año, Iván Efraín González Buendía informó sobre la salida de 120 trabajadores y la reubicación de otros 40 en una planta de Huejotzingo, tras ajustes relacionados con proyectos automotrices.
Ahora, los nuevos recortes vuelven a poner bajo la lupa la actuación sindical y la protección de los derechos laborales. Mientras continúan los ajustes en la cadena de proveeduría de Volkswagen, los trabajadores esperan claridad sobre las separaciones, el cumplimiento de sus pagos y las acciones que emprenderá su representación sindical.












