
Estudiantes trabajan en soluciones para mejorar la movilidad de personas y animales mediante tecnología personalizada.
Por: A. Uriel / www.muraleducativo.com
Ingeniería Biónica de la UPAEP desarrolla prótesis, órtesis y otros dispositivos que combinan robótica, inteligencia artificial y señales biológicas para atender necesidades específicas de pacientes y mejorar su movilidad y calidad de vida.
En conferencia de prensa, Marián Denisse Velver Ríos y José Gilberto Montaño Márquez, profesores investigadores de Ingeniería Biónica UPAEP, explicaron que esta disciplina integra conocimientos de tecnología y biología para desarrollar soluciones a partir de problemas reales.
De las señales biológicas a una prótesis
Uno de los proyectos destacados fue desarrollado por el estudiante Santiago Santos, quien obtuvo el primer lugar en un concurso de congreso con una propuesta de prótesis para personas con desarticulación de cadera.
El proyecto combina robótica, prótesis, señales musculares y redes neuronales para interpretar información biológica y generar movimientos. Actualmente continúa en desarrollo para perfeccionar sus algoritmos y mecanismos de control.
Los expertos explicaron que la inteligencia artificial representa una herramienta con amplio potencial para la biónica, aunque debe utilizarse con criterio. En áreas relacionadas con la salud, los modelos requieren información confiable, validación y acompañamiento de especialistas, por lo que la tecnología no sustituye el análisis profesional.
Biónica aplicada a personas y animales
Los proyectos de los estudiantes también han atendido casos de animales. Entre ellos destacan Darwin y Romus, dos tortugas para las que se diseñaron dispositivos personalizados.
En el caso de Romus, una tortuga acuática con parte de su caparazón afectada, los estudiantes realizaron un escaneo para desarrollar una estructura de fibra de carbono adaptada a su morfología. El diseño consideró su equilibrio, centro de gravedad y las condiciones necesarias para que pudiera desplazarse dentro del agua.
Otro equipo desarrolló una órtesis para un cuyo con una fractura. El dispositivo debía pesar menos de 14 gramos y alcanzó un peso de 12 gramos. Posteriormente tuvo que modificarse debido a la inflamación que presentó el animal.
Estos proyectos requieren colaboración con médicos, fisioterapeutas y veterinarios, ya que los ingenieros no sustituyen la valoración de los especialistas de la salud.
Más allá de las prótesis
La formación de los estudiantes también incluye proyectos de bioimpedancia, rehabilitación y análisis mediante inteligencia artificial. Un equipo obtuvo el tercer lugar en una competencia por un proyecto de bioimpedancia para analizar tejidos y explorar alternativas de apoyo al diagnóstico de enfermedades en perros.
Además, Emiliano Montes y Stephanie Elizabeth Bedolla, también estudiantes de la licenciatura en Ingeniería Biónica, presentaron en un Congreso Internacional de IEEE, en Costa Rica, el proyecto “Juegos Serios”, un sistema que utiliza videojuegos como apoyo para procesos de rehabilitación.
La Ingeniería Biónica también tiene aplicaciones en áreas como robótica industrial, instrumentación, ergonomía, biomecánica deportiva y desarrollo de exoesqueletos.
Los investigadores señalaron que llevar un prototipo del laboratorio a una aplicación médica requiere procesos de validación, seguridad y selección adecuada de materiales. Los dispositivos que tienen contacto con el cuerpo deben considerar factores como biocompatibilidad, resistencia y desinfección, además de cumplir con las normas correspondientes.
Por ello, subrayaron que no todas las personas o animales requieren una prótesis u órtesis y que una solución inadecuada puede provocar daños. La valoración médica, veterinaria o fisioterapéutica debe anteceder al diseño de cualquier dispositivo.
Finalmente, Marián Velver Ríos invitó a conocer los laboratorios de Ingeniería Biónica de la UPAEP y los proyectos que desarrollan los estudiantes. Destacó que la disciplina permite convertir necesidades concretas en soluciones tecnológicas y afirmó que “el límite para la ingeniería biónica es tu imaginación”.











