
Desde 2025 habitantes de Xoxtla han realizado movilizaciones y acciones legales para impedir la perforación, mientras que en noviembre de ese año se concedió una suspensión provisional dentro del amparo 1734/2025 relacionado con las obras.
Por: Ismael Rojas Cuéllar / www.muraleducativo.com
La disputa por el agua en San Miguel Xoxtla escaló este miércoles, luego de que habitantes y activistas se enfrentaran con policías estatales para recuperar el control de la Unidad Deportiva Pavigi y detener los trabajos de perforación del llamado Pozo del Bienestar.
El conflicto comenzó desde la madrugada, cuando maquinaria fue puesta nuevamente en operación en el sitio, mientras elementos de seguridad desplegaron un operativo para resguardar el lugar e impedir el ingreso de los pobladores.
Horas después, los inconformes se concentraron en la zona y se registró un enfrentamiento físico con los policías. Finalmente, los habitantes lograron ingresar al predio y rellenaron con tierra y otros objetos parte de la excavación, además de exigir el retiro de la maquinaria.
Los pobladores mantienen su rechazo al proyecto porque sostienen que Xoxtla enfrenta problemas de abastecimiento de agua y cuestionan que el recurso que se obtenga del pozo sea destinado a la ciudad de Puebla y otros municipios de la zona metropolitana.
La oposición al proyecto no es nueva. Desde 2025 habitantes de Xoxtla han realizado movilizaciones y acciones legales para impedir la perforación, mientras que en noviembre de ese año se concedió una suspensión provisional dentro del amparo 1734/2025 relacionado con las obras.
El Gobierno de Puebla, por su parte, sostiene que el proyecto busca aprovechar los acuíferos de la región para mejorar el suministro de agua. El coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, señaló que las obras no avanzarían sin alcanzar un consenso con la comunidad.
De acuerdo con información sobre el proyecto, los trabajos contemplan la perforación y equipamiento electromecánico del pozo, una línea de conducción y un tanque elevado con capacidad de 50 metros cúbicos, con una inversión comprometida de alrededor de 14 millones de pesos.
Con el enfrentamiento de este miércoles, el conflicto por el Pozo Pavigi vuelve a subir de tono: mientras las autoridades plantean utilizar el agua para atender necesidades de la zona metropolitana, los habitantes de Xoxtla exigen que primero se garantice el abasto para su propia comunidad.











