
El colectivo acusó a la empresa RESA, encargada de operar el relleno sanitario, de incumplir compromisos adquiridos con la comunidad de Santo Tomás Chautla.
Por: Ismael Rojas Cuéllar / www.muraleducativo.com
Luego de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informara que no encontró motivos para clausurar el relleno sanitario de Chiltepeque, integrantes del colectivo Yo Seré Su Voz exigieron el cierre definitivo del sitio al acusar que existen evidencias de contaminación ambiental y afectaciones a la salud de habitantes de Santo Tomás Chautla.
En rueda de prensa realizada este lunes 9 de marzo, Darinell Keller, dirigente del colectivo, recordó que la organización presentó desde el 12 de enero una denuncia formal ante la dependencia federal; sin embargo, hasta ahora no han recibido una notificación oficial sobre la resolución.
No obstante, señaló que la Profepa ya difundió públicamente que tras la inspección realizada el 3 de febrero no se encontraron elementos suficientes para ordenar la clausura del relleno sanitario.
“La Profepa ya publicó en sus redes y en otros canales digitales que no encuentra motivos para clausurar el relleno sanitario de Chiltepeque, a pesar de la cantidad de evidencia que existe”, declaró.
Durante el encuentro con la prensa, los integrantes del colectivo entregaron a los medios de comunicación una memoria USB con documentación, videos y otros materiales que, aseguraron, forman parte de las pruebas presentadas ante las autoridades sobre presuntas afectaciones ambientales derivadas de la operación del relleno sanitario.
El activista sostuvo que durante la investigación se entregaron videos y documentación que —según dijo— muestran la presencia de lixiviados y otros impactos ambientales en la zona.
Añadió que el problema no se limita únicamente al manejo de estos residuos líquidos, sino también a posibles afectaciones ambientales regionales y a la salud de habitantes de comunidades cercanas.
Señalan incumplimientos de empresa operadora
El colectivo también acusó a la empresa RESA, encargada de operar el relleno sanitario, de incumplir compromisos adquiridos con la comunidad de Santo Tomás Chautla.
De acuerdo con Keller, la empresa debía destinar el 1 por ciento de sus ganancias al cuidado ambiental de la comunidad, recurso que —aseguró— no ha sido entregado.
Esto habría generado una deuda que supera los 30 millones de pesos, según estimaciones de los pobladores.
Continuarán con amparos y acciones legales
Ante la postura de la Profepa, el colectivo anunció que continuará con su estrategia legal para buscar el cierre del relleno sanitario.
Keller indicó que en los próximos días promoverán amparos y nuevas denuncias penales y ambientales ante autoridades nacionales, al considerar que existen violaciones a derechos humanos relacionadas con la salud y el medio ambiente.
Asimismo, advirtió que la organización mantendrá movilizaciones y acciones públicas para exigir la clausura del sitio.
“Los derechos humanos no se negocian, se garantizan y se protegen. La salud y el medio ambiente sano son derechos humanos y, por lo tanto, son innegociables”, afirmó.











