
Antonia Torres subrayó que el crecimiento de la población adulta mayor es resultado de mejores condiciones de vida y avances en salud
Por: A. Uriel / www.muraleducativo.com
México enfrenta un acelerado proceso de envejecimiento poblacional que exige respuestas integrales desde la salud, lo social y lo comunitario. Ante este panorama, la UPAEP destacó la relevancia del Trabajo Social como una profesión clave para garantizar la calidad de vida, dignidad y bienestar de las personas adultas mayores.
A través de la Facultad de Enfermería, abordó el tema del acompañamiento del adulto mayor y el papel estratégico del Trabajo Social, con la participación de Antonia Torres Álvarez, Directora de la Facultad de Enfermería, y de Gloria Angélica Vázquez Vargas, Directora de la Licenciatura en Trabajo Social de la UPAEP.
Durante su intervención, Antonia Torres subrayó que el crecimiento de la población adulta mayor es resultado de mejores condiciones de vida y avances en salud, pero también representa uno de los mayores retos sociales del país. “El adulto mayor es una población que día a día va creciendo, y esto nos obliga a fortalecer los mecanismos de acompañamiento, cuidado y atención integral”, señaló.
En este contexto, explicó que la Licenciatura en Trabajo Social, adscrita a la Facultad de Enfermería de la UPAEP, surge como una respuesta académica y social ante esta realidad. “La trabajadora social tiene una gran injerencia en la comunidad del adulto mayor, no solo en el ámbito hospitalario, sino también en el educativo, social y comunitario. El trabajo interdisciplinario es fundamental para ofrecer mejores condiciones de vida”, afirmó.
La directora de Enfermería destacó que el trabajador social suele ser el primer contacto de los adultos mayores dentro de las instituciones de salud, orientándolos en trámites, procesos médicos, acompañamiento durante hospitalizaciones y, en casos críticos, incluso en la localización de familiares cuando existe abandono. “Es una función humana y social de enorme valor”, enfatizó.
Por su parte, Gloria Angélica Vázquez Vargas presentó un panorama demográfico que obliga a la reflexión. Indicó que la esperanza de vida en México continúa en aumento y que, para el año 2030, la población de adultos mayores será equivalente a la de niñas y niños. En entidades como la Ciudad de México, la esperanza de vida promedio ya alcanza los 80 años, mientras que en Puebla las mujeres viven cerca de 77 años y los hombres alrededor de 71.
“Hoy la pregunta no es solo cuánto vamos a vivir, sino cómo vamos a llegar a esa etapa de la vida”, señaló la académica, al destacar la necesidad de profesionales capacitados para acompañar de manera integral a este sector de la población.
Vázquez Vargas explicó que el Trabajo Social interviene en áreas clave como el fortalecimiento de redes familiares y comunitarias, la prevención del aislamiento y la soledad, la promoción de espacios intergeneracionales y el acompañamiento psicosocial. Asimismo, destacó el papel del trabajador social como gestor de derechos, facilitando el acceso a servicios, programas sociales y atención de calidad para los adultos mayores.
Otro aspecto relevante es el apoyo a las familias y cuidadores, así como la promoción de una vejez activa y saludable mediante programas de activación física, actividades culturales, participación social y hábitos de vida saludables. “El trabajador social es un generador de bienestar y un defensor de la dignidad humana”, puntualizó.
En cuanto a los retos futuros, ambas especialistas coincidieron en que México enfrenta un desafío importante en los sectores productivos, de salud y de políticas públicas, al contar con una población cada vez más longeva. Torres Álvarez subrayó que el envejecimiento saludable debe fomentarse desde edades tempranas, con hábitos adecuados en alimentación, actividad física, salud mental y autocuidado, para evitar llegar a la vejez con múltiples enfermedades crónicas.
También se abordó el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial en los adultos mayores, destacando la necesidad de acompañarlos en el uso de herramientas digitales para evitar exclusión, desinformación o riesgos, y promover su integración de manera segura y responsable.
Finalmente, se presentó la modalidad HyFlex de la Licenciatura en Trabajo Social de la Licenciatura en Trabajo Social, un esquema innovador que combina clases presenciales y conexión remota los días sábado, permitiendo el acceso a estudiantes de distintas regiones del país e incluso del extranjero. El programa cuenta con aval en el ámbito de la formación en salud y busca profesionalizar vocaciones de servicio, así como ofrecer una opción flexible para quienes desean cursar una segunda carrera.
“La Licenciatura en Trabajo Social no es solo una carrera, es una vocación que transforma realidades”, concluyó Gloria Angélica Vázquez, al reiterar el compromiso de la UPAEP con la formación de profesionales con calidad académica y calidez humana.









